22.9.03

Ojala que este otono se caigan todas las hojas secas que tapan nuestro sol...

Me cuentas al oído cómo te duele el alma. Cómo sientes que has perdido ese trocito de ti mismo, que estaba en ella. Cómo extrañas sus besos y sus abrazos. Me cuentas despacito cómo una palabra suya hace que corras a su lado cuando ahora mismo nada puede hacerte mover. Dices que te ha hecho tanto daño que nunca vas a poder amar a otra persona, que tienes miedo, que te ha partido el corazón. Dices que ves su cara en todas las caras a las que miras. Y que su olor te persigue en todas las mujeres con las que te cruzas por la calle. A veces es su voz la que canturrea en tu cabeza tus canciones preferidas. Lloras porque te duele el abandono.

Me sonríes al acabar la tarde. Me abrazas y me das las gracias por estar ahí, por escucharte. Das media vuelta y te vas.

Acabo mi infusión. Me levanto. Me meto en el coche. Y me pongo a llorar.

No hay comentarios: