19.9.07

In ša' Allāh

Nada se parece a cuando el sol se pone en Estambul. En ningún sitio el atardecer es tan dorado ni suena con esa música propia, que solo se parece a la del primer amanecer de Turquía. En ningún sitio la línea del horizonte es tan mágica ni hay tantos suspiros posados en ella. A ninguna ciudad llegan tantos sueños, cuando todos duermen. A ningún lugar es tan divino volver. Una y otra vez.

6 comentarios:

robasueños dijo...

Anda, cuánto tiempo te habías pasado sin escribir...

memoria dijo...

veo que te ha gustado mucho :) lo has descrito muy bien. Hola migae :D Besos

GAN dijo...

Sólo vivir esas emociones puede compararse a tu manera de expresarlas. Precioso niña. Besos

E. D. dijo...

qué envidia que me das, ya lo sabes!!! quiero ir a estambul!!!

mua

GAN dijo...

¡Que tu sobrino se merece un post! ¿Estás esperando a que pueda leerlo? Besos

Indio Sangriento dijo...

Pasate por uruguay, que seguro te va a sorprender.
Un beso