11.2.03

Pinto mis paredes de color verde, porque me da calma, me relaja. Me recuerda al cielo... pero el cielo es azul, me dices. Y qué?, te respondo. A mi el verde me recuerda al cielo. Quizás porque el cielo no es mas que su reflejo en aquel lago, o porque verdes son sus ojos, o porque los sueños alteran los colores.
Pinto mis paredes color verde y dibujo flores, amarillas, como el lilium que alguna vez me regalaste, o como la mimosa, que es mi flor por definición.
Mis paredes parecerán una pequeña selva, inundando con su dulzón aroma todo lo que este cerca. Esconderé algún hada tras las hojas de algún árbol, para que vele mis sueños y sople a mi alrededor mientras duermo, haciéndome soñar con luceros y estrellas, y tal vez, otra vez, contigo.
También, bien escondida, estará la ventana, para que siempre entre aire fresco, para que te asomes desde afuera o para que pueda ver como se aleja tu figura cada vez que intentas alejarte de mi.
Y allí, abajo, oculto entre las ramas del viejo sauce, mirando atentamente, se podrá ver el principio del camino, porque ningún sitio es lo suficientemente acogedor si no hay un camino para poder partir hacia lugares nuevos.

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