12.8.06

Madreselvas y palmeras

He forrado una caja con papel verde y voy a guardar allí mis pensamientos felices.
Tu sonrisa en mis brazos sigue siendo mi pensamiento feliz. Como el día en que te convertiste en princesa ante la visión de tu castillo encantado, allí donde el cielo es más azul y se puede tocar casi con la puntita de los dedos.

1.8.06

De dorados y azules...

Este verano es de dorados y azules. El mar huele a sal, estos días. Por las noches se permite oler a otras múltiples cosas. La otra noche olía a flores. Y la noche anterior a incienso... Me gusta el olor que te llevas a casa, después de bañarte en el mar. Hueles a sal y a sol, en proporciones iguales. Y te queda la piel dorada y salada a partes iguales. Que haremos en invierno?

31.7.06

Tema del verano...

Hace tanto calor que se derriten las letras justo cuando empiezan a formar palabras... les cuesta nacer, a las frases, prefieren ese lugar intangible donde de verdad no existe el tiempo. Algunas, las más atrevidas, escogen salir a ver mundo, pero con estas temperaturas... acaban agrupándose entre ellas y formando exclamaciones del estilo de "me derrito" o "es asfixiante" o "por favor, una sombra?" después de eso dejan de parecer cualquier cosa coherente o con sentido mínimamente poético.
(Pero no se las puede culpar... hace tanto calor que a mi no me extrañaría acabar el verano con escamas, ya que intento pasar el máximo de horas posibles dentro del agua!!)

6.7.06

Me robas tantas horas de sueño...

Debe hacer diez minutos que empezaron los relámpagos... ahora acaban de empezar los truenos. Espero despierta la primera tormenta de noche de verano.
Hoy entrará la lluvia por la ventana que ya duerme abierta y mojará las plantas aromáticas que hemos plantado en la jardinera nueva, en el balconcito.
Luego subirá de la calle el olor a tierra mojada, pero durará poco, porque hace mucho calor estos días y el suelo anda muy seco...
Por eso no puedo dormirme, hasta que empiecen las primeras gotas: sino mañana me enfadaré conmigo misma por haberme perdido la primera tormenta del verano...

29.6.06

Fugit irreparabile tempus

Yo me desperté un día, sólo por unos segundos...
por eso, sólo se me ocurre pedíos una cosa:
Si alguien sale del sueño,
que intente despertar a los que tiene al lado...

17.6.06

Ando con la nostalgia como banda sonora...

Quizás sea que todos necesitamos hundir los pies en la tierra mojada de la mañana y leer cuentos de hadas.
Quizás sea que necesitamos todos huir a ese mundo particular que nos hemos creados, donde nos sentimos totalmente cómodos y protegidos.
Quizás sea que es primavera aunque parezca que ya es verano.
Quizá solo sea yo.

31.5.06

Cuentistas...

Alguien me cuenta un cuento??
Un cuentito tonto, donde una princesa encantada mire volar mariposas desde la ventana más alta de su torre de marfil. O un cuento de dragones buenos y monstruos cobardes, que festejen juntos el solsticio de verano. O un cuento de hadas y duendes que viven en un bosque todo de color rosa...
Alguien me cuenta un cuento cualquiera?
Quizás un cuento de una niña que llora, porque nadie le ha dicho que puede ser feliz...

26.5.06

Dónde están los poetas?

Dónde están los poetas? Creo que los poetas están al sol, bebiendo tónica fresquita y mirando a las chicas que llevan cada vez menos ropa, por el calor. Luego los poetas se van a casa, se dan una ducha fría, se visten de negro y salen a los bares a beber absenta. Cuando vuelven de los bares es cuando les da por escribir esos poemas desgarrados y oscuros. Es porque hace tantas horas que no ven el sol... Luego duermen, olvidan sus negras creaciones, el dolor de dormir solos en la cama fría y se ponen de nuevo ropa fresquita para salir a ver un mundo de colores y beber tónica fresquita viendo pasar a las chicas con poca ropa.

11.5.06

¿Prefieres la luz del sol o la luz de una vela?

Prefiero la luz del sol cuando acaba el invierno. Cuando la piel apenas recordaba que era sentir ese calorcillo; cuando el sol sobre un cuerpo es como salir del letargo...
Prefiero la luz del sol cuando me ciega al salir de algún lugar oscuro (y todas las metáforas que puedan ajustarse a esa imagen).
La luz del sol cuando está amaneciendo y aún no tiene fuerza para dibujar muy concretas las sombras, ni muy oscuras, ni muy definidas.
La luz del sol cuando acaba el día y cuentan que aparece ese último rayo, color verde.
El sol que atrae pero no permite mirarlo de frente.
Prefiero la luz de una vela cuando me acompañan los fantasmas de antes o los de mañana.
Prefiero la luz de una vela cuando estoy descalza y suena, especialmente, esa música...
La luz de una vela cuando fuera está lloviendo y el olor de la cera se mezcla con el de tierra mojada.
La luz de una vela a solas. O la luz de muchas velas...

Se puede responder con otra pregunta??

¿Dónde va la luz de una vela cuando se apaga?

5.5.06

Miedo...

Hace días que no se nada de ti. Más o menos los mismos días que hace que no se nada de mi misma.
Hace sol y la luz cálida comienza a deslumbrar desde bien temprano. No hay ninguna nube que tape al sol y pronto los días serán largos y bochornosos.
No suena el teléfono ni te encuentro por casualidad entre la gente de la calle. No se dónde estas. Solo sé que hace días que no sé de ti.
Reviso en mi memoria aquellos días en que tu sonrisa era un reflejo de mi alegría y las noches en que mi tristeza se volcaba en tus lágrimas. Hace tanto tiempo que no recuerdo a que olía tu pelo o como era el sonido de tus besos al aire.
Por la noche hay algunos mosquitos intrépidos que se creen que ya ha llegado el verano.
Me gustaría saber qué estás haciendo ahora mismo. En este momento. Me gustaría saber que ves desde tu ventana y cuales son las canciones que vienen a tu cabeza justo cuando estas a punto de dormirte.

21.4.06

Ya pueden agitarse las ramas del árbol donde vivo y susurrar...todo es nada...

Las palabras cogieron vacaciones y el folio en blanco se estiraba feliz, contento de ser protagonista. Algunas palabrillas se asomaban al borde del folio pero no se atrevían a quedarse allí solitas (como los niños solitarios que no se atreven a meterse en la piscina, a principios de verano, cuando aún no tienen amigos con los que pegar gritos dentro del agua). El folio virginal, inmaculado, puro, intacto, impoluto... protagonista accidental de las vacaciones de las palabras, temía a que éstas volvieran de su descanso, cargadas de matices nuevos, de nuevos sonidos, de experiencias nuevas. Las palabras, mientras tanto, descansaban.

11.4.06

18 de abril

Cada día falta menos para mi cumpleaños. Este año cambio de número, bueno, como cada año... pero este año es especial, porque es el primer año en que empiezo a contar hacia atrás. O sea, que tendré la misma edad que hace un par de años. La verdad es que es un cumpleaños especial y quiero celebrarlo de forma especial.

Me voy a preparar una fiesta sorpresa. Una fiesta sorpresa maravillosa.

Compraré globos para colgar por el techo y platitos y vasos de plástico, color rosa (a ver si los encuentro...). Compraré una piñata y la llenaré de confetis y caramelos y chicles de esos rellenos de líquido y nubes. Le diré a mi hermana que me prepare un pastel de esos de piña que ella sabe hacer tan buenos. Y prepararé bocatas de pan bimbo con nocilla y algunos de paté (que siempre son los que sobran!). Compraré zumos y refrescos y algo de alcohol. Igual preparo una de esas sangrías gigantes que se ponen en un lado y donde se va reuniendo el sector alcohólico de la fiesta, sí será buena idea tener un lugar donde todos puedan localizarme.

Mandaré invitaciones que haré yo misma, explicando el motivo, el lugar y cómo hay que ir vestidos. Por supuesto no las firmaré con mi nombre... Invitaré a todos mis amigos y a muchos de mis conocidos, aunque no tengan nada que ver entre ellos, ya se conocerán e intimarán, si no tienen tema de conversación siempre pueden hablar de mi!!

Luego tengo que inventarme una excusa para llegar a casa justo media hora después de la hora en que hemos quedado todos y poner una cara espectacular de sorprendida, agradecida y emocionada. Lo haré muy bien, hasta puede que llore un poquito, de la emoción.

Lo más difícil va a ser que no me entere de nada, porque con tantos preparativos, voy a tener que ir con cuidado para que no se me escape nada delante mío.

7.4.06

Ezcritor

Esta noche he soñado la historia de un hombre que tenia un sueño y solamente contaba con las ganas de conseguirlo. He soñado cómo salió de su isla y cómo voló hasta otro momento y hasta otro lugar, para que toda la gente pudiese ver durante unos instantes cómo brillaba la estrella que tenía en su frente. Esta mañana me he despertado sabiendo que los sueños se cumplen.
Gracias Rafa.

3.4.06

Votive Candles

Esta noche hemos vuelto a pasarla juntos. Curiosamente no has pintado peces para mi y se me ha olvidado pedirte que cantes cualquiera de esas canciones.
Me gustan estas noches en que despareces justo antes de despertar y me queda ese sabor de miel...

28.3.06

Suavita...

He recortado flores de papel charol en color rojo, en fucsia y en naranja. He comprado una alfombra verde, mullidita. He puesto el incienso que huele a ti. He colocado las flores sobre la alfombra. He robado unos rayos de sol de mediodía.
Luego me he tumbado boca arriba, sobre mi alfombra y entre mis flores, y he tarareado las canciones que me gustan.
Tengo mi primavera particular y te invito a compartirla conmigo.

21.3.06

La maldita primavera...

Mala señal. Volvía a las poesías de antes, de lejos. Volvía a los deseos viejos. Volvía a la música antigua.
Mala señal. Volvía la primavera.

13.3.06

Recuerdo que de pronto nos paramos...

Hacia tantas noches que no soñaba con Peter Pan que cuando le vió aparecer en la ventana tuvo que parpadear repetidas veces hasta tomar conciencia de lo que veía. Luego llegó el olor a algodón de feria y a dulces de canela. Poco después los fuegos artificiales sobre el horizonte. Al cabo de un minuto la música de ensueño que la transportaba a lugares de ensueño. Miró al cielo y habían dos maravillosas lunas llenas. En cambio, ninguno de los dos tenía sombra (de nuevo) y los besos se habían vuelto botones (otra vez).

6.3.06

De verde látigo...

Habría podido jurar que antes no había allí un camino. Y que el camino salió de entre sus pasos, de debajo de sus pies descalzos. Al ritmo lento de su caminar, con la música que hacían las hojas de los árboles, acariciándose unas a otras, rozándose a penas.

20.2.06

Los melocotones (2ª parte)

Los melocotones siempre se alegraban de su vuelta. Era agradable que la recibieran con sus canciones dulces, excepto cuando llegaba de madrugada y veía cómo la esperaban entre bostezos que eran casi tan grandes como ellos. En aquellas ocasiones erraban las notas y confundían algunas palabras, dando lugar a verdaderas canciones extrañas...
Quedaba mucho por hacer. Pero decidió tomarse la tarde para ella. Al fin y al cabo, la mañana había resultado tan agradable que se le había hecho cortita cortita.
Decidió que esa tarde sería equilibrista.
Desde pequeña quería ser equilibrista pero vivía en las llanuras y no había nada, pero nada, a lo que subirse... Bueno, un día se había subido a una silla, una silla de madera oscura preciosa, una silla casi mágica, porque había sido la silla del abuelo, que era el ser más viejo que ella había conocido, pero el mundo no había cambiado mucho desde allí arriba... Otro día se había armado de valor y se había dirigido hacia el Árbol. Pero se había armado de tanto valor que el peso no la dejó ni alcanzar las ramas más bajas. Pasó semanas y semanas pensando en cómo hacerlo. Y así perdió el tiempo.
Si darse cuenta se había hecho mayor. La faldita de volantes de equilibrista le iba demasiado corta y demasiado estrecha. El Árbol sólo era ahora un árbol y la silla... en fin, una silla.
Ahora perdía el tiempo pensando en cómo hacer las cosas en vez de hacerlas o pensando en porqué no las había hecho.
Bueno, eso había sido así hasta que llegaron los melocotones...

12.2.06

Los melocotones (1ª parte)

Se levantó de la camita y dio la vuelta a los melocotones que dormían sobre la mesita de noche, para que éstos también se fueran despertando.
Se peinó, con el pelo muy estirado hacia atrás para ayudarse a que se quedaran los ojos abiertos. Y tiró especialmente en las sienes para perpetuar una sonrisa. Preparó un café y se dio una ducha. Luego se dio la oportunidad de volver a la cama, de rendirse de nuevo en los brazos del sueño, pero no aceptó.
Los melocotones ya cantaban, sobre la mesita, la canción de los buenos días.
Se puso el traje serio y salió de casa. Se dirigió al trabajo, pero no fue. Alguien había vuelto a cambiar los caminos. Esta semana era el segundo día que ocurría.
Sin saber cómo se encontró en la playa. Sacó su bañador de una bolsa que se había llevado consigo sin querer y se sumergió en la sal y en la espuma.
Estuvo un buen rato divirtiéndose con las olas y dejándose tostar por el sol. Luego decidió que era hora de volver a casa.
Volvió en un abrir y cerrar de ojos, porque no hubo manera de encontrar el coche. Nada más llegar, justo antes de abrir la puerta, pudo oír que los melocotones canturreaban dentro de la casa. (...)

8.2.06

Tus dedos sean de laurel...

Abrió el segundo cajón de la izquierda, y sacó los melocotones que tenia guardados desde hacia días. Por supuesto, ni el olor ni el tacto eran los mismos.
Maldición!!
Justo como aquel día en que empezó a oír las primeras notas de su canción preferida en la radio y la apagó corriendo para poder escuchar la cancioncilla justamente cuando se metiera en la cama y luego, cuando la volvió a encender... la canción había desaparecido. Y eso que la había dejado allí mismo y había cuidado que nadie tocara el receptor.
Definitivamente lo suyo era mala suerte.
Como cuando convenció a su madre para que la llevara al médico, porque quería secretamente llevar gafas, y la lista de la oculista le dijo que lo único que le pasaba era que estaba enamorada... cómo si fuera poco!!

Desde aquellos días es alérgica a los melocotones, llora con las canciones que le traen recuerdos y el amor le duele y le hace ver las cosas totalmente desenfocadas.

25.1.06

Tic-tac

Todos los textos que se ponía a escribir comenzaban siempre por tic-tac. En cambio, odiaba los relojes y sabía que el tiempo no existe. Luego dibujaba con palabras historias de colores pastel y de olor a algodón de la feria. Antes de acabar borraba siempre la primera frase que había escrito. Las palabras tenían vida propia y siempre caminaban en dirección contraria a la que ella pretendía.
Le gustaba también hacer listas de palabras. De palabras cortitas y adverbios terminados en mente. Luego miraba su lista y se inventaba cuentitos. Cuentitos que nunca escribía, más que en su cabeza, porque, como todos ya sabemos, la historia habría ido en dirección contraria a la pretendida.

23.1.06

Desperezándote

El día empieza a tener ruido cuando ya llevas horas despierta. Al principio sales a la calle y el sueño lo invade todo. Incluso las paradas de autobús y algunas esquinas siguen dormidas, después de la larga noche.
Pero tú caminas, sólo porque ya te sabes el camino de memoria y no necesitas ningún esfuerzo, también porque el camino es cuesta abajo.
Y el cielo está de ese color entre negro claro y azul oscuro, es bonito. Algunas mañanas se adivinan unas nubes suaves y perezosas que se desplazan lentamente, intentando tapar las últimas estrellas que se resisten a pasar desapercibidas.
Luego está el olor a amanecer. Que es un olor dulce y fresquito; parecido a un polo de fresa, ahora que aún es invierno. Es agradable.
Y la gente, que camina por las calles, va abriendo los ojos y desperezándose en secreto, aprovechando un semáforo o un autobús que se para en medio y les tapa del resto del mundo.
Luego se ponen en marcha los relojes. Muy deprisa, porque se les han pegado las sábanas y ahora no queda otro remedio que correr durante el resto del día...
Tú ya llevas horas despierta y parece que el resto del mundo empieza a ponerse en marcha.

16.1.06

Honeysuckle

Las flores del tiempo descansaban en el jarrón de cristal, en la esquina izquierda de la sala.
Las cortinas se hinchaban y deshinchaban siguiendo el ritmo de una música inexistente.
Un olor dulce, meloso, se desprendía, derramándose lentamente, impregnando los alrededores.
Había un espejo sucio en una de las paredes. Un espejo vacío. No reflejaba la luz, que quedaba aprisionada en un rectángulo en el suelo, delante de la ventana abierta; apareciendo y desapareciendo al mismo ritmo que la cortina bailarina...
Un espejo que ni siquiera se atrevía a reflejar el vacío que dejaba tu ausencia.

9.1.06

¿Por qué esas flores raras crecen en las aceras para ti?

Hay un cristal roto, en la habitación que siempre está cerrada. Hay una corriente de aire, que mueve todos aquellos papeles que están por el suelo. Todas las poesías que nunca acabaste, y las fotos que han perdido el color. (Parecemos todos mucho más viejos, en esas fotos. Y estamos tristes, aunque no sabíamos nada de lo que aún tenía que pasar.) A veces se oye cómo el viento juega con todos los objetos que quedaron esparcidos por el cuarto. Otras veces, sólo se oye el silencio. Un silencio que pesa. Alguien debería encargarse de hacer arreglar ese cristal que sigue roto.

2.1.06

Vamos a Tombuctú...

Quiero que alguien me regale una tiara de brillantes falsos, ponérmela sobre la cabeza y andar por el año nuevo como una reina (con zapatos de Dorothy, siguiendo baldosas amarillas).

28.12.05

Hoy todo esta roto en pedacitos. Como cristales. Trocitos muy pequeños. Se pueden clavar en cualquier parte. Incluso se clavan en lugares que no sabíamos ya que existían...

20.12.05

Escapar del alma y sus escombros...

Las nubes van bajitas, estos días. Debe ser que se acerca la Navidad y todo pesa más, incluso el cielo...
Hace un viento frío que no logra llevarse los pensamientos tristes.
Sólo si Él me canta al oído puedo perderme esperando la promesa de nuevas noches cálidas de olvido.

13.12.05

Serena calma

Las pisadas resuenan por detrás, como si alguien siguiera mis pasos. Pero son mis propios pasos, los que escucho. Hace un frío que corta la piel como miles de cuchillos afilados y hace nubecitas de humo al salir de mi boca. Por lo demás todo esta en calma.

23.11.05

La Media Luna

Respiro muy cerca del cristal, para poder jugar haciendo dibujos con mi aliento. Fuera hace frío. Y hace frío en mis pies y en la puntita de mi nariz. Mis deditos hacen dibujos bobos, muñecos de palotes, flores de 5 pétalos, un barco, una isla desierta... Mientras suena la música...

Son de algodón los sueños del corazón
De suave hilo la tela que sostiene el amor
De rayos de infinidad tus ojos al despertar
De miel de melocotón los bailes de la razón.
Y que en las manos azar todos podemos tener
Son más bonitos los días si sonríes al llover
Y cuando tu corazón reclama más atención
El suave hilo del azar sostiene todo tu ser, amor.

Tras el cristal brilla la Media Luna.

14.11.05

Espíritu de la bruma...

Te explico que alguien me tira fotos desde el cielo. Y que las nubes tocan sus tambores. Y que el Dios de la Lluvia me regala el aire bañado en ese perfume singular, de antiguos aromas, de tierra mojada.
Tú desde lejos me piensas en silencio y me imaginas rodeada de rayos y centellas; lejana, bajo truenos. Y sonriendo.
Sonriendo porque estoy cerca. Estoy en un abrazo. Estoy en un recuerdo.
Y tú me dices que escriba para ti. Y yo, no puedo dejar de hacerte caso.

9.11.05

La vida es como el eco en las montañas, te devuelve con creces lo que tú le das...

El gris lo envuelve todo. Llueve mucho, gotas gordas que hacen musiquita encima del asfalto, encima de los coches, contra los cristales y sobre las cabezas de las personas...
La calle es totalmente cuesta abajo y la agüita corre cada vez más rápido, como si se tratase de un riachuelo nuevo, recién estrenado, aquí en el barrio.
Y hace frío, sólo un poquito, frío de pies fríos. Parece que por fin va a acercarse el invierno...

20.10.05

Caminábamos...

Anochecía suavemente, cayendo un velo negro sobre los edificios más lejanos, hacia el este. Empezaba a hacer frío; no demasiado; sólo un fresco dulce, bienvenido después del largo invierno.
Las antenas de los edificios y las grúas del horizonte ya solo eran sombras.
Quietud y sopor parecían arropar todo lo que había al alcance de las manos.
Y, de pronto, todo era oscuridad.

30.9.05

Yo soy

La Princesa dice:
En la sala las flores se mustian. "Practicar la presencia de Dios" es la siguiente frase que escucho... qué difícil prestar toda la atención... ¡Despiertate, ahora! me digo.
Hay situación de pánico ante el swami, le vuelvo a mirar... ahora es todo amor.
Ignorancia y falta de fe (qué duro fin de semana). Siento que estoy movida...

22.9.05

Tempranito...

Esta mañana hacia frío y estaba muy oscuro. Me he levantado cuando aún era de noche. La calle estaba silenciosa. Las farolas eran las únicas que estaban aún despiertas porque, como todo el mundo sabe, las farolas son noctámbulas y les da por dormir solo de día. Los árboles y los perros que hacen pipí en ellos aún no se habían despertado (no debe ser muy agradable despertar porque un perrito te moje el tronco y las raíces, no?). Cuando he salido a la calle no sabia si ese día iba a hacer sol o iba a llover; eso sólo se sabe a partir de que amanece. Nunca llueve mientras todo el mundo duerme, no nos daríamos cuenta. Pero, a veces, los que riegan las calles salen antes que nadie y parece, aunque no haya amanecido, que va a llover todo el día, porque el suelo ya esta mojado. A veces, las vecinas de 4º piso, que siempre son las que tienen insomnio, salen a regar sus macetas antes de que amanezca; y unas gotas de agua nos caen encima y creemos que va a llover todo el día. En ambos casos, subimos a casa de nuevo, para prepararnos para la lluvia. Esos días son los que más calor hace. El sol se burla poquito de todos los que han salido con chubasquero y botas de agua.
Hoy hacia frío, pero nada más.
Si te levantas muy temprano el día se hace laaaaaaaaaargoooooo y parece que te va a dar tiempo de todo. Aunque al final, pasa como cada día. Da tiempo de hacer lo mismo de siempre e incluso hay que correr un poquito para acabarlo todo.
Pero, a pesar de todo, es bonito ver cómo va cambiando el cielo de color. Cada vez más clarito. Y cómo la luna se va volviendo transparente para pasar desapercibida. Y cómo el sol se transforma de naranja a amarillo brillante, cada vez más brillante, imagínate, para poder iluminar todo, todo?
Si, definitivamente, es bonito, aunque cansado. Pero todos deberíamos probarlo, de vez en cuando. Aunque esos días sean de los que acabamos metiéndonos en la camita a la hora de las gallinas, como dice mi madre.

16.9.05

Esta noche...

Duermo sobre la luna. Y te lo cuento por la mañana, y me sonríes en medio del sueño, que tardará aún un poco en abandonarte. (Más o menos lo mismo que tardan en desaparecer las marcas de la almohada en tu cara o el calorcito de las sábanas en tu piel).

26.8.05

Buenos dias, Bon dia, Bos dias, Egunon.

La ciudad se ha despertado hoy con tanto sueño como yo. Y mientras me estiraba para alejar lo que quedaba de los sueños, he visto como un manto de niebla acababa de destapar a las montañas, despertándolas también definitivamente.

26.7.05

Me recojo en la templanza de la tregua que me da la anestesia del recuerdo...

Hoy huelo a césped recién cortado, a piel tostada por el sol, a sal del mar que queda cerca, al aire fresco de la noche que se lleva el cansancio, a libro nuevo, a llamadas de teléfono para hablar con gente que está cerca y lejos... y a polvo de hadas.

14.7.05

De ti aprendo a oír esas voces que al sonreír me dan polvo de luz, y vuelo igual como tú...

Las tardes de verano duermen la siesta. En la calle reina un silencio absoluto, roto quizás por algún grillo intrépido, que suelta un ruidito pero vuelve a callar inmediatamente. El sol cae a plomo sobre el asfalto haciéndote pensar siempre en los aeropuertos. Y de ahí a los viajes. Y de ahí a las sonrisas naranjas. Y de ahí a los helados de chocolate. Y de ahí a los besos dulces. Y de ahí al calor. Y de nuevo a las tardes de verano. Los niños no se atreven a jugar en la calle, hasta que no sea más tarde y puedan sacar la pelota y darle patadas sin miedo a que se derrita todo y todo se parezca a un cuadro de Dalí, que ellos aún no saben quién es. En casa se debe estar bien, las tardes de verano. Con todas las ventanas abiertas y sin oír a los vecinos, que duermen la siesta. Andando descalza y bebiendo te helado. Se debe estar bien ahora en casa, oyendo canciones que dicen cosas... pasando una bonita tarde de verano...

6.7.05

Aragón (regalo para Erkin)

Susurra un viento dulce y tibio, que no se lleva a ningún sitio el calor del verano. El día es por entero de color azul brillante; hasta el sol que juguetea entre las ramas, que se mueven levemente, es azul. Los ruidos están durmiendo la siesta y a las obligaciones se le cierran los ojos en cuanto se distraen.
Ya se ha secado la almohada que anoche se durmió mojadita y salada, llena de lágrimas.Todo brilla y las circunstancias parecen conspirar para arrancar una media sonrisa a todo el mundo...

27.6.05

De cómo puede hacer llorar de dulce el sol entre las hojas de los árboles

Con los ojos vendados. Y así, sin ver, he caminado por la pradera. Descalza y sin ver. Al principio fue la oscuridad, la soledad, el desconcierto... el miedo, el dolor, la incertidumbre... Pero ha ganado el sol. El sol que calentaba mi piel y suavemente me indicaba donde estaba el rumbo a seguir. Los sentidos se agudizaban, pretendiendo así suplir la falta obvia. Caminar sin ver, una metáfora de la vida, actuar sin conciencia... entonces parar, respirar, oír el viento como mueve las hojas, oír a los pájaros, escuchar a los grillos, sentir las piedras calientes bajo tus pies, la hierba fría en las sombra de los árboles. Despacio y lentamente, saboreando cada instante. En soledad, sólo con el cruce eventual de otros pasos tan medidos como los propios pasos. De pronto he sido Dorothy, caminando por el sendero de baldosas amarillas. Y que daba igual donde fueras, lo importante era estar en el camino.

20.6.05

La no-sombra de la E

Unas excavadoras gigantes, amarillas y sucias están haciendo agujeros grandes donde antes se sentaba la gente a tomar el sol, delante de la E. Nos hemos puesto muy tristes porque era bonito ver cada tarde a todas aquellas personas allí sentadas.
En este tiempo, casi un año ya, he visto la E al sol, la E nevada, la E en la oscuridad y ahora ya no está. (Tampoco están la M, ni la C, ni la S...).
Esas letras me señalaban que ya estaba a punto de llegar a casa... Ahora estaré, de nuevo, un poquito perdida.

13.6.05

Gotitas...

Llueve en medio del verano y parece que otra vez es otoño. Pero hace calor, así que no hay modo de confundir la estación.
Pronto quemaremos las hogueras y bailaremos alrededor del fuego, corriendo a bañarnos en el mar antes de que amanezca. Después dormiremos sobre la arena esperando que sea el sol quien nos despierte, con el calor sobre la piel y la luz en unos ojos que se cerraron acostumbrados a la oscuridad.
Pasan los dias...

2.6.05

Sandía

Estaba comiendo sandía y pensando en ti. Pensando en ti y en el sol que me calienta la piel y seca las gotitas de agua de mar que mi imaginación se inventa, para escapar un poco del calor, que justo comienza. El rojo rojo de la sandía, el azul del mar, el dorado del sol y el brillo de tus ojos, un cuadro perfecto. Me encantaría estar sentada a tu lado, bajo la lluvia y que cantaras para mi una de tus cancioncillas en ese idioma inventado; fresquitas, viendo los charcos y jugando con las pepitas de la sandía .

30.5.05

Prendí la flor...

El invierno ha dejado paso directamente al verano y la primavera se guarda en tus ojos, preguntándose porque este año su actuación ha sido tan cortita.

10.5.05

Tenerife-Barcelona

Desde el cielo, por la noche, los pueblos iluminados forman extrañas figuras que me recuerdan a otras cosas. Una estrella de mar, la inicial de tu nombre, un pez, una flor que se cierra... Y el cielo que se ha ido oscureciendo casi sin darse cuenta, poco a poco; pasando por tonos rosas y por rojos violentos hasta quedarse dormido con los ojos cerrados, negro.
Desde el cielo, por la noche, todo parece mucho más pequeño y menos importante. Como volver a casa. Como apretar tu mano. Como sonreír mientras duermes. Y qué cerca está el cielo, como cuando éramos pequeñas y nos columpiábamos alto alto, y parecía que lo íbamos a tocar.
Al final gana la batalla el sueño y soñando se mezclan las luces de los días felices con la calma de la noche, las risas de cuando pequeña con las miradas cómplices de ahora. Pasan las horas, lentamente, y se dejan de ver los pueblos iluminados desde arriba.
Otra vez en casa.

22.4.05

Jarabe de rosas de aromáticas lenguas...

Cuando encontró los pendientes que hacia tanto tiempo creía haber perdido, Ella le dijo sonriente que habían sido las hadas.
La Princesa explicó que las hadas robaban algunos objetos que eran de su agrado y los devolvían a su lugar cuando se cansaban de jugar con ellos o cuando aquellos dejaban de interesarles. Así se encontró con un par de pendientes que creía desaparecidos hacia ya mucho tiempo y con un cuento de esos que hacen brillar los ojos.

19.4.05

Cuento tonto para las Niñas

Las niñas se habían hecho un mundo particular y propio, donde todo era color rosa de nube. Y las noches olían a tierra mojada y las músicas siempre sonaban a amor. Vivian en su mundo de sonrisas y flores como si la vida se tratara de una inmensa primavera. Porque por fin era primavera. Una primavera que traía olores de libros nuevos... y se llevaba el frío (por fin podrían dejar de quemar el barco!!).
Teníamos suerte de que nos dejaran vivir un poquito en su mundo. Nosotras también éramos felices con sus sonrisas y, a veces, tarareábamos sus mismas canciones. Y las queríamos tanto... que no nos enfadábamos porque olvidaran una fecha... al fin y al cabo, en su mundo mágico el tiempo no existía y sí existían los abrazos!!!!

15.4.05

Fin de semana

El cielo esta lleno de dibujos secretos que han hecho los aviones, cuando nadie miraba. El sol ha decidido hoy no regalarnos más que un lejano brillo oculto entre las nubes. Parece que de nuevo hace un poco de frío.Yo ya te echo de menos.

5.4.05

La luz usada deja polvo de mariposa entre los dedos...

El rectángulo de sol que pasea delante de la ventana juega a iluminarse y a esconderse alternativamente. Y el trocito de cielo que se ve entre los edificios ha ido cambiando de azul brillante a gris clarito. Parece que se ha levantado un poco de aire que se entretiene en mover algunas hojas caídas que hay en el suelo, suavemente, como haciéndolas balancear.
Las horas pasan lentas y sólo se aceleran cuando hay algo interesante que leer o voces bonitas que te sonrían desde un lugar extraño. Mientras tanto, lentamente, pasa la tarde y pronto pronto estaré de nuevo de vuelta en casa.

28.3.05

Foix-Tarbes-Lourdes-Pau-Biarritz-Donosti...

Como el día que pisé la nieve, tras de ti, colocando mis pies en las huellas que dejaban tus pasos. Dejándome asfixiar por todo el blanco que nos rodeaba. Y sin sentir el frío, porque tú estabas cerca; riéndote de mí, porque no quería dejar de tirarte bolas. Y quedándonos sin fuerzas, por la risa, cuando te hundiste en aquel agujero y se te mojó el culo al caerte de espaldas.
Así quiero que sean todos nuestros días.

24.3.05

Lo que paso ya no existe...

Encontré un texto que debió haber sido escrito hace siglos... Me reconozco, pero, a veces, no me acuerdo de mi...


Tu casi no existes. Existes claro,pero no para mi. Existes lejos y eso es casi como no estar.

La noche a aparecido hoy de un color nube dificil de olvidar. Del color de los sueños. Con sus estrellas y sus recuerdos. Dejandolos caer a unas y a los otros justo como para darnos en la cabeza, fuerte, con dolor, como cuando caen las hojas que no ha dado tiempo a escribir.

Pero hoy no estoy triste (excepto si pienso en todo lo que me falta, en lo que echo de menos, en lo que ya paso, en los minutos que se escapan, escurriendose por el reloj de arena que es la vida...).

Aunque no lo parezca hoy es una noche feliz, porque puedo pensar en como sera cuando amanezca y, una vez mas, no estes a mi lado. Mas que en los sueños, como cada noche. Me queda soñar aun y eso hace que todo vuelva a poseer esa magia, como saber que existes. Aunque estes lejos.y no existas para mi.

21.3.05

Volverá a mi, la maldita primavera

Alguien se ha dedicado a borrar los contornos con una goma usada. Ahora el horizonte es diferente y todo lo que alcanza la vista aparece coloreado en distintos tonos de gris. Parece que el tiempo este parado, que nada se mueva. La vida entera se encuentra esperando a la primavera...

12.3.05

Marzo...

La lluvia que cae no me toca. Es como si un paraguas invisible volara por encima de mi cabeza, impidiendo que mi pelo se moje. En cambio mis pies... mis pies están mojados y fríos, como si sólo supieran andar por dentro de los charcos.

15.2.05

Más allá (regalo de San Valentín)

Había un túnel que atravesaba la montaña de lado a lado. Era un túnel largo y oscuro. Las luces que, a duras penas, iluminaban su interior eran amarillentas y daban un tono como de antiguo a todo. Casi media de largo dos minutos... y eso es mucho, para un túnel, aunque acostumbrara a cruzarlo en coche. A veces intentaba atravesarlo entero aguantando la respiración, pero nunca había llegado a conseguirlo. Una vez acertó a ver el otro lado al volver a coger aire para no ahogarse, pero solo había llegado a ver la luz a lo lejos. Posiblemente cuando fuese mayor podría conseguirlo, pero también posiblemente eso fuese algo que ya no le interesara cuando fuera adulta. Como todas esas cosas que dejan de interesar cuando uno crece... Otras veces jugaba a no abrir los ojos en todo el trayecto, pero la curiosidad podía más que ella y acababa abriéndolos estando aún dentro. Menos un día, que se durmió y tuvo que despertarla papá al llegar a casa, honradamente consideró que esa vez tampoco había ganado en su juego solitario. De todos los misterios que vivían dentro del túnel el que absolutamente más le fascinaba era el del clima. Algunas veces hacia un sol terrible antes de entrar en él y al salir por el otro lado estaba totalmente cubierto y nublado. Seguramente también comprendería eso cuando creciera y se acabaría perdiendo la magia del agujero que cruzaba la montaña de lado a lado.

31.1.05

Sonam sut

Elijo tres palabras al azar y empiezo a barajarlas y a desordenarlas. Saboreando sus sonidos y colores, recreándome con su cadencia y combinándolas entre ellas. Las ordeno y las mezclo creando uniones sonoras y vistosas, como el sol a medio día, o leves y susurrantes, como el viento que amanece. Al final, en medio de todo el juego, olvido cuales eran las tres palabras elegidas. Y sólo me queda el regusto dulce del recuerdo de algo que no fue.

23.1.05

Proyectos

De un tiempo a esta parte camino a dos metros del suelo, y miro hacia arriba y hacia delante. Ya conozco casi todas las estrellas y constelaciones, y estoy familiarizada con las fases de la luna. Durante el día tengo que entornar los ojos, eso si, porque el sol me deslumbra. Pero me encantan los amaneceres y los ocasos, los colores del cielo y del horizonte. Me gusta cuando no camino sola, aunque sea flotando a dos metros del suelo.

19.1.05

Cuando tú lo digas...

He perdido las palabras como aquel que perdió las canicas y todo el mundo le creía loco. Mis palabras deben andar todas juntitas en algún rincón (quizás tomando el leve sol de invierno, al lado de la E). Ahora me he quedado casi sin vocabulario, pocos adjetivos, con lo que a mi me gustan... y tengo un montón de imágenes que golpean desde dentro de mi cabeza, porque quieren salir, pero no encuentran el modo... creo que esto es lo que se llama bloqueo.

2.1.05

Veremos el sol salir...

Se ha caído la hoja del calendario que nos recordaba todas las cosas que habían pasado en nosotros últimamente. Y es curioso que esa última hoja haya aguantado todo el otoño... ya pensábamos que era hoja perenne.
Ha aparecido un nuevo año pequeñito, encorvado del peso de los sueños que lleva a sus espaldas.
Y lo hemos visto nacer, entre las nubes que salen de las burbujas de las copas y los reflejos rojos de tu ropa interior.
Ahora cierro los ojos fuertemente y veo tu imagen, caleidoscópica, mirándome a los ojos y deseándome
(un feliz año nuevo).

14.12.04

Malva

El calorcito de la estufa dibuja un circulo perfecto y hace que nos acerquemos mucho más mientras hablamos de cómo ha ido el día. Y el frío que queda por los rincones permite que juguemos a calentarnos los pies o que pasemos el rato metiendo las manos frías por debajo de la camiseta.
A la noche nos contaremos cuentos entre las sábanas y podremos soñar que tenemos una chimenea y que hay nieve a la puerta de casa, esperando que salgamos con nuestras manoplas a tirarnos bolas flojitas.

24.11.04

musEo dE la ciEncia

Anochece demasiado temprano para que le de tiempo a nadie a sentarse a la sombra de la E.
Antes, cuando el sol se ponía más tarde, veía a la gente sentadita allí arriba. Me parecía entrañable, que hubieran encontrado la ladera verde de una colina, en medio de la caótica ciudad, y más increíble aún que yo pudiese haberla descubierto, gracias a la interminable caravana de cada tarde en la vuelta a casa.
Cada día pensaba en secuestrar a la princesa y llevármela a ver ponerse el sol, sentadas muy juntas en la sombra de la E.
Ahora anochece demasiado pronto y veo a todas las letras solitarias peleándose con las sombras para dejarse ver un poco y recordar a todo el mundo que volverán a ser unas sombras muy acogedoras cuando al sol lo dejen brillar hasta más tarde.

10.11.04

Un saco lleno de gatos.

Ando jugando con las palabras mientras te espero. Busco recuerdos de antes de ti y deseos de días en que ya te conocía. Juego con las palabras y con la memoria. Lo mezclo todo con tu olor y con otros olores. (Umm, huele a Francia!!!! o Mmm, huele a Turquía!!!). Y añado colores, como el color del primer amanecer o el color de las llamas de las velas que te iluminan siempre, el color del brillo de tus ojos...
Ando jugando con palabras mientras te espero y me saben todas a azúcar tostada y a te echo de menos.

27.10.04

La princesa quiere que llegue el viernes...

Jugaba a contar los escalones de todas las escaleras y soñaba con amaneceres rojos que dieran paso a días brillantes. Añoraba los días de playa, por los granitos dorados escurriéndose entre sus dedos, cuando jugaba a ser reloj de arena. Buscaba olores viejos, de esos que te transportan a otros lugares y a otros momentos. Y ansiaba la lluvia que le mojara el pelo y llenara los charcos.

25.10.04

Eramos primigenio mundo de abismos y luces.

En mi calle huele a chocolate del que no conocíamos cuando éramos pequeños. Los hombres nos saben mirar otra cosa que no sean mis tetas. Y caen las hojas, señal de que por fin es otoño.

6.10.04

La princesa tiene hambre...

¿Alguien se ha fijado en que a veces el color negro es tan negro que parece azul? Y... ¿alguien ha visto que el color blanco puede ser tan blanco que parezca azul?

Me he comprado una libreta nueva, sin renglones. Y amenazo con llevarla todos los días conmigo.

27.9.04

Centellas negras atravesando nubes

Hay un puestecillo de venta de cupones de la once, y el fluorescente que ilumina está estropeado, parpadea. (Esos parpadeos tan molestos, que hacen doler la cabeza.) Creo que nadie se lo ha dicho, al señor que vende los cupones, porque ya lleva así más de una semana. O quizá, realmente, eso no importe para nada.

14.9.04

Buscadores de pecios, tierra adentro.

Desde que tengo mi bruja particular nada me da miedo. Bueno, sólo un poco los truenos. Pero ella se despierta conmigo y me dice: Sólo es una tormenta...

29.8.04

El tambor del trueno en la tormenta.

Es la primera tormenta que veo desde esta ventana.
Y tengo dentro todas esas ganas de escribir líneas y líneas con todos los sentimientos. Casi me duele.
Así que voy a apagar las luces, voy a dibujarme un mapa de los sueños y voy a mirar la tormenta procurando no pensar en nada más.


Adoro las canciones que cantas cambiando el ritmo, las entonaciones e incluso la letra.

21.8.04

Háblame para que no se duerman mis sentidos.

Duerme como una gatita cansada de jugar con su ovillo de hilo. Ya hace calor y las tardes están llenas de gente que grita y no es del todo feliz. Turquía está en las fotos y sobre todo en los recuerdos (aún los olores no se pueden fotografiar). Y de aquí en adelante es un camino lleno de interrogantes, plantados a los lados del camino como si fueran árboles que no dan apenas sombra.

25.7.04

Maletas de sonrisas

Me voy a Turquía.
Cuidadme las palabras y las historias.
Poneos a la sombra.
Disfrutad con las tormentas de verano.
Pasadlo tan bien como pienso pasarlo yo.
Hasta pronto.

16.7.04

...

Lo que mas le gustaba era cuando llegaba la noche. Lo mejor era cuando ella la tapaba con sus calidas mantitas. Y el mejor momento del día cuando ella buscaba el libro de los cuentos, pasaba las páginas distraídamente y elegía una historia al azar. Y todo parecía una historia mágica, porque alguna mañana al levantarse había ido a buscar el libro y en aquellas páginas no había nada. Bueno, eso no era exacto. No estaban las historias... no estaban las hadas ni los malos ni las estrellas fugaces. Solo había frases incomprensibles sobre

2.7.04

...por entre los viñedos tu nombre gritaré...

Tenia un sueño de antes de antes de ayer. Un sueño casi virgen, porque había sido soñado una vez antes de aquella. Era un sueño de piscinas blancas de sal, de azul cielo y azul profundo, de brisas cálidas en noches oscuras, de olor a cilantro, a comino, a canela, a menta y a limones.
Ahora me paso todo el día durmiendo, porque desperté antes de acabar de escuchar la dulce música que acompañó mis pasos y quiero oír de que modo acababa.

18.6.04

Juntabas margaritas del mantel...

La otra noche me escribiste un cuento, tú no lo sabes, pero me escribiste un cuento. Un cuento de princesas y de hadas, tenía incluso un dragón que arrastraba mucha hambre y un bufón que había olvidado hacer reír. Era un cuento precioso y me dormí aferrada a él.

15.6.04

Sentada en un rincón, mirando a los gatos retozar...

Casi sin darnos cuenta ha vuelto el verano. Se ha colado por entre las hojas verdes de los árboles de la calle y ha pasado por encima de las espigas de los campos de las afueras. Se ha instalado entre los granos de la arena de la playa y juguetea con las olas y con los pies de los niños que corretean para que el agua no les moje. Ha llegado cargado de calor y de amarillos. Yo espero cada noche, con la ventana abierta, que me regale una de esas tormentas (las que nos sorprenden, las que se huelen antes de llegar, las que cargan de electricidad el ambiente, las que dejan el eterno olor a...)

6.6.04

Buscando un aniversario

Acabo de calcular los minutos y los segundos que han pasado desde que te hice aquella foto.
Y ahora calcularé cómo de feliz me hace ver esa sonrisa cada mañana en tu carita de niña dormida.

19.5.04

Sábanas blancas

Y te escucho llorar desde lejos y pienso en las flores que anoche caían sobre
mí. Oigo la música de fondo, pero todo lo demás que me rodea eres tú.
Quiero correr y abrazarte y decirte que todo lo que te quiero no se puede expresar con palabras, ni siquiera con uno de esos abrazos... pero a cambio, me quedo aquí, oyendo como caen tus lágrimas y cómo al llegar a rozar mi piel vuelven a ser las flores que inventaste para mi justo antes de dormirme.

4.5.04

Moon eclipses

Pasan los minutos acercándome cada vez más a ti.
Escucho los pasos en el pasillo, en la escalera, en la puerta de la calle, en la acera, bajando del coche, subiendo a él, saliendo de tu casa... hasta a llegar a juntar los pasos que oigo con los que salen de tus pies.
Miro el reloj que no se mueve mientras lo miro. Y, cuando no lo miro, aprovecha para moverse muy despacio.
La música no llega a mis oídos, pasea por la casa y me esquiva, disimulando, como si no fuera para mí sino sólo para ella misma.
Me duermo y sueño contigo.
Mañana volveremos a repetir en voz baja los deseos.

21.4.04

Un ramo de piruletas de corazones

El azul me tapa los ojos, como una venda suave de seda fría. El azul me impregna la nariz y me llena de sal la piel. Y luego, el dorado me limpia esa sal y me cubre de sonrojo las mejillas. Y sonrío mientras soplando me despeinas y me haces cosquillitas con los rizos que ya no acierto a adivinar si son los tuyos o los míos.

17.4.04

Secreto suave que he perseguido, tantas noches sobre tu piel

Tocaría escribir sobre el tiempo. Tocaría escribir sobre que el tiempo no existe.
De todos modos, me quedo con la idea de arrancar dos hojas de un libro cualquiera, lo suficientemente interesantes como para que la gente las lea sin saber que ocurrió antes o todo lo que va a ocurrir después.
Un año más.

6.4.04

Te llamo para decir que no te digo nada que tú ya no conozcas, o si acaso para besarte vagamente los mismos labios.

Me dice que mire la luna, que está preciosa, redonda y naranja, cerquita, que casi se puede tocar. Seguro que hace meses que no está tan bonita ni tan brillante. Insiste en que la mire, y yo, yo no puedo apartar mis ojos de sus ojos.

2.4.04

Un año más

Estaba anocheciendo y al salir a la calle olía a octubre. Es curioso, porque sólo estamos estrenando abril.

20.3.04

20 de Marzo

Me he despertado y al mirar por la ventana no he visto nada nuevo. Aunque todo es nuevo ahora desde la nueva ventana. Pero no habían colores aún, ni olores distintos, ni brillo en las cosas, ni flores que hubieran nacido desde ayer por la tarde. A pesar de todo, el tacto de su piel y su sonrisa entre sueños, me lo confirmaban: había llegado la primavera.

9.3.04

Seré feliz sólo si tu sonries...

Contaban viejas historias de viejos amores, hechas casi leyendas por el pasar lento de los días. Contaban viejos lamentos, tardes oscuras que se unían a noches aún más oscuras a través de lágrimas y respiraciones entrecortadas. Los viejos siempre decían recordar que conocieron alguna vez a alguien que conoció la historia de primera mano (un amigo del sobrino de la hermana de un vecino, el tío de la niña que paseaba de la mano con el hijo del tendero, la madrina de la hijita de la sobrina que no tenía mamá...) Pero nadie sabia nada a ciencia cierta. Sólo seguía circulando el rumor, paseando entre las gentes ociosas, murmurando aún por los rincones... aunque nadie recordara, siquiera, sus nombres.

29.2.04

Pies frios...

Si miras para arriba se dejan ver miles de motitas que caen para tocarte. Miles de plumas que flotan cayendo o caen flotando. Hace frío, del que hiela las manos. Está nevando.

22.2.04

Texto viejo para las gentes nuevas

Había gente que tenía una estrella en la frente. Esa gente no era mejor ni peor, sólo que tenían una estrella en la frente. Curiosamente, se repetían en estas personas unas características comunes que las hacían reconocerse sin haberse conocido.
Eran personas que tendían hacia los sueños de igual manera que los ríos van hacia el mar y el otoño hacia el invierno... de forma natural. Eran gentes cuyos ojos veían las imágenes de sus propias fantasías mejor incluso que cualquier otra cosa. Eran personas que brillaban entre las multitudes y que podían pasar desapercibidas de igual manera.
Yo conocí a algunas de ellas. (Si te estás imaginando a gente con una estrella en la frente debes saber que esa estrella era totalmente invisible, solo en noches muy oscuras, preferiblemente frías y serenas, cerca del agua o en el campo, lejos de la cuidad siempre rápida e iluminada, sólo en muy contadas ocasiones, esa estrella puede verse).
Yo conocí a algunas de aquellas personas, aunque claro, no supe lo de la estrella hasta tiempo después. Yo sentía un magnetismo, una atracción ilógica... veía un brillo en sus ojos que nadie más parecía observar. Junto a cualquiera de ellos, yo me sentía especialmente bien.
Una noche al pasar por delante de mi espejo vi que yo tenía una estrella que brillaba como todo un universo de soles y me sentí bien.
Hoy ha pasado mucho tiempo, aún les recuerdo y aún hoy encuentro sonrisas perdidas que van hacia mí y recuerdos que no son sólo míos y son hermosos. En estas ocasiones me toco la frente y noto como brilla mi estrella en mi interior.

(Ike, así no tienes que leerlo todo todo...)

20.2.04

Lo he oido de lejos

Te sientas a ver como escribo. Me miras desde la cama, sentadita en el borde, pasando tus ojos por las teclas que acaricio con bastante poca gracia, por la pantalla que se va llenando de letras que aún no te dicen nada. Miras a ver que digo... y a mi... sólo me sale escribir tu nombre.

17.2.04

Leréleré

El jardín no era esta vez un espectáculo maravilloso. No había destellos de sol bailando entre las hojas lánguidas del sauce llorón. Ni se derramaban los rayos yendo a parar torpemente sobre las hojas flotantes de los nenúfares. No había insectos robando el olor de las flores ni llevándose el polen en sus patas para posarse tontamente sobre todas las demás. Esta vez los flashes de los turistas no alumbraban artificialmente la viva pintura impresionista. Todo parecía indicar que la belleza estaba aletargada, hibernando, dormida... nada mas lejos de la realidad: ella estaba conmigo.

10.2.04

Y es la ingenuidad quien grita a mis oidos que siempre estarás...

La Princesa miró todo con ojos de sorpresa. Le gustó todo mucho. Y a mi me encantó verla sonreír. Y que me abrazara preguntándome porqué no le había contado lo bonito que era todo lo que íbamos a ver.
El jardín, en cambio, no pudimos verlo. Con el sol de sus ojos había olvidado que aún era invierno, que los árboles crecían marrones, las plantas dormían sin saber aún que pronto tendrían que nacer. Tampoco pudimos pasear sobre el río.
Ella dice que todo eso sólo significa que tenemos que volver, algún día... pero yo, sin saber muy bien porqué, tengo el sabor agridulce de sentir que la carroza se haya vuelto calabaza...

27.1.04

Viajando hacia el invierno

Una vez más preparo las maletas... voy en busca del jardín de la foto, con la princesa. Quiero enseñárselo. Quiero verlo a través de sus ojos. Quiero acariciar con sus suspiros toda la belleza, esa que puede saturar los sentidos...

23.1.04

...

No te enamores de mi.
No. Ni tú. No se te ocurra.
Tranquila. Eso no va a pasar.
Ya. A mi tampoco va a pasarme.
Bien.
Bien.
...
...
...

Te quiero.

20.1.04

El niño Hanoc

“Me ha dado por recordar...
he recordado cosas bonitas,
noches de verano pegado al ordenador,
tardes de parque.
madrugadas de domingo,
algún que otro "evento cultural"
muchísima charla de almohada...”


Nos encontramos por una de esas casualidades que casi no lo son. Hacia calor. Tú eras un poeta. Yo estaba aburrida. Empezamos a hablar como quien mata el tiempo, sin a penas quererlo. Fueron muchas las frases y muchas más las palabras. Líneas y líneas de conversación guardada y retomada, siguiendo horarios extraños e incluso inverosímiles. Una sorprendente adicción. Una necesidad casi física de ver que me esperabas, de ver que me perseguías, de ir recogiendo los besos que me dejabas por aquí y por allá, llenando un saco imaginario que algún día habría de convertirse en un saco pesado y verdadero. Y todo era un poco mágico y un poco inquietante.
Luego llegaron las tardes de parque y poco después las madrugadas de domingo, a continuación algún que otro “evento cultural” y si, mucha muchísima charla de almohada...
No necesitas que te diga como te convertiste en uno de mis niños perdidos, pero yo si necesité alguna vez que me recordaras que tú eras un niño. Tampoco necesitas ahora que te recuerde que Wendy nunca abandona a sus pequeños, aunque a veces parezca que anda lejos, perdida...
No voy a volver a pedirte que me digas algo que ya sé, pero sí quiero que tú también lo sepas...

19.1.04

Perdona por pedir el hechizo de desenamorarme...

Te levantas de la cama y bailas alrededor de ella. Esquivando la luz de las velitas y coqueteando con tu propia sombra. Dejas que el suave airecillo que entra por la rendija de la puerta juguetee con tus cabellos, con tus rizos que empiezan a parecer tirabuzones. Me miras desde el pasillo y yo finjo que duermo, te acercas y te abrazo regalándote un beso. Nos reímos tanto tanto que parece que hoy aún sea ayer o que mañana esté a punto de volver a ser hoy.

16.1.04

El creador de canciones y los despropósitos

Dice que le conozco casi tanto como me conoce a mí. Y ahora tiene el tiempo con él. Y la sonrisa. Aun es pequeña, casi nueva, pero esta ahí. Y nada me complace más que esa recién estrenada satisfacción que se refleja en sus ojos. Y que me toque la mano, torpemente. Y me mire y me sonría sin motivo. Y que cante, a mi lado, mientras los coches que ocupan la carretera repleta compiten por ser los primero de una carrera para llegar a ningún sitio y él sigue cantando porque sabe que ya ha llegado.
Y me dicen (los del circo) que cuando voy a sacármelo de la cabeza... acaso puede la tierra dejar de girar??

11.1.04

Otra vez en casa y otra vez sola...

"¿Estoy dormido ya, o esto es la gloria? Veo bloques de cemento, y, delante de mi, una ciudad monstruosa que me tritura los buenos deseos. Otra vez en casa. Detrás de la ventana del coche pasan las calles llenas de gente. Pasa la mañana rodeada de árboles. Aquí ya no hay lineras discontinuas, ni perros como despojos, ni cunetas barridas por el viento. Aquí lo que hay son papeles que vuelan entre el polvo de un lunes. Calles gomosas. Hacia tu casa, hacia tu cama, hacia tu gente. Calles hacia ninguna parte. Otra vez en casa."

...y negaré siempre que esas palabras sean para ti o sean sobre ti. Y negaré siempre ese otro nombre. Y sonreiré mientras duermes a mi lado por las noches o mientras te duchas y te miro por entre las cortinas. Si, otra vez en casa...

2.1.04

Olor de algo que no existe...

Perdíamos el tiempo tocándonos el pelo. Acariciándonos la cara. Rozando apenas nuestros labios. Escapando en los ojos entrecerrados que mirábamos hasta volcarnos dentro. Perdíamos el tiempo, o mejor, la noción del tiempo.
Te dormías en mis brazos y te aferrabas a mí como si fuera a desaparecer mientras dormías, aún no sabias que no podía escapar, que ya no tenía fuerzas para hacerlo.
Luego por la mañana te estirabas como deshaciéndote del sueño, como si pudieses olvidar durante un par de segundos todo lo que pesaba dentro de tu cabeza.
Perdíamos el tiempo tocándonos el pelo. Acariciándonos la cara. Rozando apenas nuestros labios. Y a la noche siguiente intentábamos recuperarlo, durmiendo en camas separadas, con algunos kilómetros de por medio y echándonos tanto de menos que otra vez dolía.